La fuga de cerebros

Querido amigo,

A riesgo de parecer pretencioso te escribo este correo para contarte mi historia, que es la historia de muchos otros. Te invito a borrarlo si no te interesa, en cuyo caso quisiera pedirte disculpas por el tiempo que te he robado.

Acabo de recibir la noticia de que la Universidad de Sevilla ha rechazado la solicitud de mi departamento para  contratarme como ayudante no doctor (1300 euros al mes). Al parecer han recibido instrucciones de la Consejería de Educación para restringir al máximo el número de contrataciones de jóvenes científicos como profesores de la Universidad. Como mi beca de doctorado, que te ha costado unos 80.000 euros entre unas cosas y otras, termina en el mes de junio de 2011, la consecuencia es que me veo obligado a emigrar a un lugar donde alguien quiera contratarme.  Ese lugar no es España.

Te estoy muy agradecido por haber confiado en mí durante estos cuatro años con el dinero de tus impuestos. Pero quien más agradecido te está es el gobierno de los EEUU, que una vez más va a beneficiarse de los resultados de tu pingüe inversión.Mi doctorado, que trata sobre inteligencia artificial aplicada al procesamiento automático de imágenes médicas 3D (TAC) para planificación quirúrgica de intervenciones de reconstrucción, ha proporcionado en tres años 3 publicaciones de ámbito nacional, un premio nacional, 5 publicaciones de ámbito internacional y 2 patentes.

Todo esto con tu dinero. Parte de los desarrollos han sido utilizados para el primer trasplante de cara realizado en Andalucía (el cirujano jefe de la intervención es autor de algunos de mis artículos), y también para reconstruirle una oreja a una muy querida amiga mía, consiguiendo que sus dos orejas se parezcan mucho más de lo que se hubieran parecido antes de que existiera esta tecnología.

He realizado tres estancias de tres meses en EEUU con tu dinero en los últimos tres años (renunciando a cambio a tener vacaciones):

– Laboratorio de Planificación Quirúrgica – Departamento de Radiología
– Harvard Medical School
– Laboratorio de Matemáticas de la Imagen – Harvard Medical School
– División de Neumología y Cuidados Intensivos – Hospital Brigham and Women’s – Harvard Medical School

Han sido muy interesantes porque yo no soy médico, sino ingeniero de telecomunicaciones. Mi campo es interdisciplinar, de ahí la mezcla de matemáticas, informática y medicina. Es un campo precioso, que me está posibilitando el continuo aprendizaje en todos esos ámbitos.

Lo que más me llena de mi trabajo es que repercute en la felicidad de las personas que viven en Andalucía, que es donde vivo yo. Siempre he sabido que existían mejores oportunidades laborales en el extranjero, y siempre me ha atraído la posibilidad de emigrar, pero me siento comprometido con mi tierra porque toda mi vida he denostado la “Fuga de Cerebros”. Porque en definitiva, creo en mi tierra, que es un lugar tan especial y relevante en la historia del mundo. Y bueno, porque “como en Sevilla no se está en ningún lao…”. Bromas aparte y resumiendo, he vivido de pequeño un año en EEUU y otro en Francia, y no me supone ningún trauma emigrar, pero prefiero no hacerlo porque me parece lo más coherente.

Desde que empecé el doctorado siempre fue cosa hecha que surgirían plazas de profesor ayudante (insisto, 1300 euros al mes, bastante menos que un profesor de primaria) porque suelen hacerlo periódicamente. Puesto que yo estaba el primero en la cola, era virtualmente imposible que agotara el tiempo de mi beca.

Y ENTONCES LLEGÓ LA CRISIS… y con ella se cercenaron las expectativas laborales de mi generación, la generación mejor preparada de la historia de España, esa generación de la cuál sólo tiene trabajo el 50%. Y yo me pregunto, ¿quién se quedará en España? ¿será la gente que se quede la más preparada para “cambiar el modelo productivo”?

El otro día leí que las CCAA se comprometían a no tocar educación y sanidad. Obviamente no es verdad, porque en lugar de contratarme a mí para dar clases en la Universidad, van a contratar profesores sustitutos, generalmente sin experiencia, porque cobran 500 euros al mes. A mí me parece un recorte en la calidad de la educación. Por no
hablar de la calidad de la investigación.

Me preocupa mucho España. Creo que España me necesita. Pero yo no necesito a España. Llevo tres años pasando los veranos en Boston, la capital mundial de los hospitales y las universidades. Tengo amigos, me encanta la ciudad y parece que no será muy difícil conseguir trabajo aquí por una suma que multiplicará por tres lo que me deniegan
en España.

Gracias por todo el dinero que te has gastado en formarme. Una pena que vaya a beneficiar a otros, que además no lo necesitan tanto.

Gracias por leerme.

Atentamente,

Carlos Sánchez Mendoza
28 años.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s